Llegara un tiempo en el cual las balizas de una carrera de montaña, el final de la vía de unos alpinistas, las presas artificiales de unos escaladores, la exposición de unas fotos de aquellas aves que ya no existen en una salida de deporte escolar, el almuerzo de unos amigos montañeros tendrán algo en común………………………………
”La torre de un molino de viento en nuestros montes”
El montañismo ha estado ligado desde sus orígenes en nuestra tierra a un deseo de explorar y conocer el medio natural mediante la práctica de una actividad deportiva teniendo como esencia el respeto a la naturaleza y el aprendizaje de valores patrimoniales, culturales e históricos y por supuesto montañeros y actitudes positivas para la persona y la sociedad. Somos uno de los colectivos con mejor conocimiento del entorno natural de Euskadi.
Los pioneros del montañismo en nuestro país han sido en su mayoría, botánicos, geógrafos, científicos y expertos en el conocimiento del territorio, que exploraron las montañas, para conocerlas mejor, estudiarlas y darlas a saber al resto de la sociedad bajo las sugestiones del respeto a la naturaleza.
El nacimiento de las primeras entidades excursionistas (como la Sociedad de Ciencias Naturales Aranzadi, la Sociedad Excursionista Manuel Iradier entre otras) ha estado estrechamente emparentado a sociedades científicas, de historia natural y cultural.
El origen del montañismo tiene una gran vinculación al conocimiento del medio, motivo por el que un gran número de clubes disponen además de secciones relacionadas con la historia natural, la cultura popular, la fotografía en la naturaleza o la botánica.
El papel de los Clubes y Federaciones es claro en el ámbito de la educación no reglada, ya que generaciones de montañeros han conocido la montaña a través de la formación en valores y actitudes que tienen muchas similitudes con los que desarrolla la Educación Ambiental.
Con esta educación se intenta obtener que los montañeros colaboren y participen activamente en la resolución de los problemas ambientales. Es evidente la capacidad de acción del colectivo montañero en esta materia.
Imaginaros que quisieran instalar un aerogenerador o una torre de alta tensión en un campo de futbol…
¿Qué ocurriría?
Está claro………
Javi Calvo

